Al gusto de tener las manos frías ya lo encontré, casi como un dios lo resucité, excepto el temblor que me rodea el cuerpo. Otra vez volví como un mortal, volví a tener hambre, a sentir ganas del suicidio, a mirar las cosas como todos, pero manifestandola de forma diferente.
Has recibido un nuevo correo electrónico de..... me advierten, haciéndome acordar lo sabroso de tu cuerpo y el reconocimiento diario que recibo de vos.
No se si mis sospechas son falsas o la dentadura de plata me fue puesta mientras descansaba, igual en bolsas de residuos se esconden cuerpos y en la esquina de mi casa se acumulan varias. Puse una trampa para hacerme el boludo y caerme, puse un cartel en mi cama que dice solo beber vino, puse a comer del chocolate que dejaste en mi casa aquella vez y no voy a decir que me sentí mal, porque ese es un sentimiento diario, pero me di cuenta que te quite una sonrisa y me haces el aguante, me di cuenta que tengo mis dos manos en tu cuello y me haces el aguante, me di cuenta que estoy corriendo para escaparme de vos y me haces el aguante; dudo si esto es acerca de ideologías varias o de supuestas etapas de la vida, si que somos autodestructivos.
"Tenemos miedo a la anarquía" dice Maslow.

