
Llegamos a la conclusión de que nunca pelean, soportan la soledad de criterios falsos y acuosos repiten el ajo con sonetos putos.
Viven a la crítica y mandibulean ardientes por la luz de las estrellas, suicidan a todo caracol pintado al óleo por cualquier idiota; pero a pesar de todo sostengo el libro ideológico sobre cualquier condición meteorológica y el principio activo de mi adicción.
Otra vez mis dos manos aparecen como licuadoras en tu tráquea y gracias a tu sol incoloro quedé ciego con una mesa de finos cristales por levantar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario