
Puse un disco que habíamos escuchado tiempo atrás, y me dieron ganas de sonreírte desnudo. Luego mi viejo se le revolvía el estómago y pelotudo pensé que: en dispararle, solo que no encontró el revolver que enredado entre mis dedos perdió todo su licor.
Sí, son cuatro los dedos que me quedan, no se resolver bien los problemas. A veces me miento creyendo hablar con cierta madurez, pero fiebre voy a tener, otro dedo me va a faltar, y ni en escenarios los pies vamos a poder torturar.
¿No retroceder es lo mismo que no arrepentirse?
Que difícil todo cuando se es poco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario